La inteligencia no se viste
Publicado el 26. oct, 2011 en Opinión
La banalización interesada describió hace poco que “los del 15M” eran, con sus rastas y su ropa “jóvenes marginados”, algunos fueron más allá tildándolos directamente de drogadictos. La facilidad de aplicar “motes interesados” que tienen los “formadores de opinión” (léase tertulianos) resulta sencillamente notable.
Sirva la introducción como reflexión sobre los cambios en el vestir de los asistentes a ferias. Si tomamos como ejemplo a quienes visitan: Fitur, Hispck, CeBIT, Ambiente, IFA, EuroShop o Macef , resultan escasos quienes visten traje o chaqueta. Sus visitantes son una verdadera fauna vestida sin ningún estilo. Las marcas en zapatillas, pantalones, polos, se han impuesto. Aritos en una o las dos orejas y tatuajes, algunos de ellos se asemejan al personaje de “El hombre ilustrado” Los hay en verano con chanclas, pantalones marineros por debajo de las rodillas, un polo que inclusive, puede ser una “sudorosa” y la popularizada gorra de beisbol. En muchos casos con mochila a la espalda. Visten igualitariamente. Es el perfil de los actuales jóvenes visitantes.
En una edad entre los 30 a 50 años se distinguen por las zapatillas o zapatos, pantalones vaqueros, camisa abierta, chaqueta o cazadora incluyendo: reloj, pulseras, etc. todo muy informal y poco conjuntado, pero de marca.
La pregunta es: ¿Quedan descalificados aquellos y bien calificados estos por su forma de vestir? ¿O las distintas apariencias crean preconceptos?
¿Y el peinado?: con coleta; cabello corto engominado tipo CR; mechitas rubias o rubio total; rastas más o menos prolijas, cabezas rapadas, etc.
¿Qué son esos tipos? Hippies, van a la moda, etc. ¿Podemos medir su inteligencia por su peinado y sus maneras de vestir?
Howard Hughes vestía frac y calzaba zapatillas de tenis blancas, por entonces se decía que era un snob.
¿Cómo definimos a esa fauna inclasificable que viste como le da la gana? ¿Hay que definirla o aceptarla?
No la definimos, ni la clasificamos: la toleramos porque “La inteligencia no se la viste, en algunos casos viene puesta”.
Sobre “ellas y su vestir” escribiremos próximamente.









