La incertidumbre es la tormenta, sabemos que siempre acaba, aceptemos el desafío de atravesarla.
Publicado el 14. dic, 2009 en Opinión
El exceso de libertades financieras y negocios rápidos destruyeron los cimientos de muchos emprendimientos que funcionaban regularmente. En el mercado ferial nacional, nuestros clientes se vieron acorralados en sus decisiones de marketing por las restricciones naturales de las recesiones no siempre parejas en diferentes mercados. Y comenzaron a preguntarse para qué usar tal o cual canal de venta; incluso el del canal de participar en exposiciones
En ese momento los organizadores, a su vez, empezaron a darse cuenta, que lo que sucedía automáticamente, y básicamente para subsistir, debían también modificar y fortalecer sus mecanismos de venta y solidificar su soporte o sus contenidos para convencer a sus tradicionales dientes; clientes que solo participaban porque “todos los demás participaban” (sic).
O sea, que esta crisis, provocó que pensemos, que razonemos y que nos preguntemos PARA QUE SIRVE A UN EXPOSITOR PARTICIPAR DE UNA FERIA?
Esa simple pregunta, activó y activa el fortalecimiento de los cimientos del accionar técnico comercial del organizador y toda la cadena de valor; y lo que es mejor, una mejora sustancial en el perfeccionamiento de su accionar empresarial.
Provocó racionalización de recursos internos, esclarecimientos en las ventas,
O sea, es probable que las empresas organizadoras tengan los objetivos mucho más claros, que los recintos también hayan vivido el mismo proceso, y por supuesto diseñadores, constructores y proveedores de servicios también.
“Sombras”
Claro, en este proceso aparecieron las “sombras” con las cuales convivíamos, sombras en el perfil de nuestros recursos, sombras en el número de nuestros recursos, en materia organizacional; atravesamos y seguimos atravesando dificultades para nuestro punto de equilibrio; y debimos hacer recortes, a veces cruentos
Algunos se preguntarán entonces, el porqué del cierre de empresas, convocatorias: esto es muy delicado de opinar; pero todos nosotros siempre debemos mirar también cómo es en nuestras empresas el management; en las crisis sucede que las presiones externas ponen en evidencia los procesos internos de nuestras empresas que debemos modificar y adaptar
Pero entonces ¿qué está pasando? ¿Aquí terminó de definirse la crisis? ¿Habrá algo más? Sí; los medios, el famoso 4º poder abona en esta crisis; todos precisan vender, ¿saben?
Hay una orquesta mediática que no ayuda
Como trabajadores indirectos de la comunicación sabemos que no hay nada que se publique que no sea pago por alguien. En realidad yo creo que atrás de lo que está sucediendo, hay una orquesta mediática que no ayuda. Me refiero solamente al manejo de los efectos de qué se comunica, en qué dosis; y proponiéndose qué objetivo; los excesos de dosis han puesto palos en la rueda, dosis que se centra en el desastre y no en la reconstrucción hormiga que sí está sucediendo; como si le conviniera, a veces, que la “burbuja” no se pinche, ni se reconvierta
Que trasmite? Miedo. Y EL MIEDO ES PARALISIS
La realidad es que la vida sigue: Todos dormimos a la noche y nuevas ideas amanecen
Los autos andan y las empresas también. El motor de los negocios, de los que somos empresarios, no dejamos de andar; siempre buscando oportunidades y las vamos poniendo en marcha: entonces miramos la recesión y la empujamos disolviéndola en el andar. Es lo que hacemos y hemos hecho siempre
Hay otros que escuchan los medios y repiten noticias alarmantes y paralizantes; hay otros que no las escuchan, y los hay quienes toman solo lo necesario de lo que escuchan
Mi consejo, después de tantas crisis vividas, es esto último. Y sepamos que individualmente nuestra posibilidad de modificar esa bola mediática gigante nunca estará al alcance nuestro; como empresarios, solo debemos mirar nuestro propio campo de intervención; cada vez que nos quedamos absortos mirando noticias estériles y sin vida generativa, hay algo importante que no estamos haciendo
Lo mejor que podemos hacer en estos casos es mirar adentro; qué podemos mejorar? Como podemos adaptarnos a la orquesta de los negocios?
¿Ustedes piensan que nunca van a desaparecer algunas ferias?
Las ferias, si tienen sustento comercial, seguirán siendo canales de promoción excelentes; las hay mas reducidas, con menor desarrollo pero son pocas las que desaparecieron; o ustedes piensan que nunca van a desaparecer algunas ferias?
Poco a poco todo se va reconstruyendo, o reconvirtiendo, porque la cadena de valor genera una sinergia nueva, de objetivos más claros, a veces innovadores; nuestros clientes sufrieron los mismos procesos purificadores en sus objetivos de marketing
Y los constructores vamos acompañando este proceso con nuestros diseños, y nuestros acomodamientos a la nueva situación; a veces generando soluciones de bajos costos, racionalización en el uso de materiales, encontrando diseños mas acordes a la crisis y que sirven de comunicación a nuestros clientes; usando materiales reciclables o sustentables; en fin, acompañando a nuestros clientes en sus sendas reconversiones; paso a paso
La inversión sin un análisis de costo – beneficio
La actividad en general ha caído en América del sur; según los países, un 10% o un 30%; bajan los m2 de feria, o se hace mas dura la venta; los clientes se preguntan mucho mas acerca del porqué de su presencia; es como un cambio de paradigma; la dilapidación o la inversión sin un análisis costo – beneficio, de todos nuestros clientes ha caído
El desarrollo arquitectónico sigue esta línea, los clientes de stands de diseño han recortado, múltiples empresas han desarrollado soluciones de bajo costo, al punto de privilegiar la presencia por encima de la atracción arquitectónica; otros han elaborado soluciones creativas de bajo costo; hay quienes han elegido el camino de la arquitectura sustentable como respuesta del momento
No hay experiencia transmisible
La crisis provoca crisis más fuertes en las empresas de menor desarrollo empresarial, es verdad; no hay experiencia transmisible en cómo reconvertir; en estas épocas se sugiere precaución, respuestas pensadas, repasar los asuntos internos y acumular mucho marketing a futuro
La incertidumbre es la tormenta; sabemos que siempre acaba; aceptemos el desafío de atravesarla











