Causas y efectos

Publicado el 02. sep, 2010 en Newsletter

La crisis que afecta a buena parte de la industria de servicios feriales es una derivación de la propia crisis del sector ferial y también del congresual en menor medida. A ello debemos sumar la crisis financiera mundial y de todo su obsoleto sistema económico que acabará cerrando el círculo asfixiando a propios, extraños
y a si mismo.
Echando la vista atrás, tras las crisis del 93 el sector vivió unos 15 años de bonanza, lo que permitió un desarrollo sostenido industrial pocas veces acompañado en paralelo por un desarrollo empresarial.
Escasas fueron las empresas que pensaron en diversificar sus actividades.

A la sombra de ese desarrollo se produjeron los consabidos desprendimientos individuales o colectivos de gente que se creyó capacitada a crear su propia empresa llevándose parte de la cartera de clientes que atendía con más o menos elegancia y mucha impunidad. Nada nuevo, independizarse a costa de, o en algunos casos –los menos- romper una sociedad por diferencias de criterios.

Carlos Arroz, el nuevo director de ARCO, a pocos días de hacerse cargo, manifestó en una entrevista: “La última gestión, con Lourdes Fernández al frente, ha pasado a la historia con enfrentamientos constantes a tres bandas entre galeristas, políticos y organización. En medio, los artistas enmudecían asustados, el público no encontraba apenas nada excitante y el mercado miraba a otras ferias internacionales como referencia”.
Sustituyan ustedes galeristas+artistas por expositores , mercado por visitantes profesionales y dejen como constante políticos y organización. La ecuación da como resultado la caída en picado del número de expositores y de la superficie de exposición y la postergación o desaparición del calendario de más de 50 ferias
aquejadas en muchos casos de las mismas causas.
Hacemos la salvedad que dentro de la ecuación hay organizadores privados e instituciones feriales con excelentes directores de salones.

Sobre las razones del estadio del mercado ferial nos hemos ocupado largamente, también del de congresos, y nos seguiremos ocupando de ambos, porque allí radican las causas que producen efectos tan negativos en la industria de servicios feriales.
Otra, sin duda, es la falta de estrategia empresarial que derivó en la nula previsión en cuanto a riesgos generados por la caída en la facturación exclusiva del cliente feria, acrecentada aún más en algunas ciudades por la creación de ciertas empresas o fórmulas de trabajo que están terminado con la libre competencia.
No conocemos cifras, pero muchas empresas han presentado concurso de acreedores; otras se mantienen haciendo ERE temporales de personal con importantes deudas acumuladas a sus proveedores; a alguna la han desahuciado judicialmente por falta de pago del alquiler de naves industriales; una sufrió el vaciamiento al asociarse a un grupo inversor; otras resultaron asfixiadas por la falta de renovación de créditos; etc.
Larga es la lista de problemas producidos por causas conocidas y largo será el camino tratando de revertir aquellas causas y sus efectos.
Lo más importante, sin duda, será sacar conclusiones de causas y efectos, tratando de modificar aquellas para que no se repitan los efectos.

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