Los espacios mínimos suelen ofrecer a los diseñadores la oportunidad de aplicar recursos que permiten ganar en visibilidad y profundidad en medio de centenares de stands. La solución presentada resulta aparentemente sencilla pero no lo es, requiere prever exactamente el plano inclinado del espejo que es la pieza fundamental del diseño que, permitirá el visionado sin distorsiones de lo expuesto desde los distintos ángulos adoptados en cercanía o distancia por el visitante. Foto de Petra Weizel.