El 95% de los visitantes a una feria la ven como un conjunto homogéneo dónde se conjugan las percepciones y necesidades de distinto tipo que le han conducido hasta ella. Exagerando, un 5% restante percibe DETALLES de diseño, distribución de espacios, iluminación, marca y desarrollo gráfico, ubicación del producto, mobiliario, acabado, etc. de un stand o pabellón. Dentro de ese 5% no está sin duda Luis Cueto Álvarez, representante del Ayuntamiento de Madrid en IFEMA, porque durante un breve encuentro con el cronista el día inaugural de Fitur, este le manifestó su preocupación porque por segundo año consecutivo el pabellón de Madrid estaba inacabado. Cueto le respondió: “al pabellón le vi muy bien, está terminado, todo muy blanco…” Le entendemos, su función no es la de conocer el diseño que ganó el concurso privado, ni quién se adjudicó la construcción del mismo, ni las condiciones contractuales, y mucho menos comprobar cómo le entregaron el pabellón inacabado a quién y porqué fue aceptado en esas condiciones.

Se trata de una obra, según el pliego por: “Servicios de construcción, montaje, desmontaje, puesta en funcionamiento, mantenimiento y prestación de servicios accesorios (mantenimiento, limpieza, seguridad, tecnológico y catering) del stand del Ayto. de Madrid y de la Comunidad de Madrid en Fitur 2019”de un valor estimado (sin impuestos) de 340.200.83 euros.

Madrid como ciudad anfitriona de Fitur, la segunda feria de turismo a nivel mundial, tiene necesariamente que observar esas falencias constructivas y por imagen tener su pabellón terminado por lo menos medio día antes del acto inaugural de la feria.

Alguien deberá tomar nota. Veremos.