Uno de los aspectos más incómodos de una Feria, tanto para los visitantes como para los organizadores, es el necesario control de accesos que debemos efectuar para discriminar las diferentes opciones de entrada al recinto. El control de accesos cumple con varias funciones elementales, por una parte nos sirve como barrera que permite o deniega la entrada en función de la acreditación, ticket o entrada que porta el visitante; por otro lado nos sirve a modo de contador que nos reportará las oportunas estadísticas de la afluencia a nuestro evento; en otros momentos discriminará la entrada en función de los permisos que tenga el visitante, por ejemplo en accesos a conferencias, comidas, talleres, etc.Leer más en wwwmundoferial.com

 

 

Diferentes tecnologías

Las diferentes tecnologías que se utilizan en los controles de acceso nos ofrecen un abanico de posibilidades que debemos estudiar para poder determinar cuál es la que mejor se adapta a nuestro evento, en las siguientes líneas haremos una descripción de los sistemas más utilizados.

El código de barras

Es, sin duda, el sistema más utilizado de las diferentes soluciones empleadas en los controles de acceso, las ventajas que nos reporta con respecto a otras tecnologías hacen que su uso esté más extendido, entre sus principales prestaciones se encuentran las siguientes: es barato, la impresión del código es rápida y no requiere de ningún hardware sofisticado (sirve cualquier impresora), se puede enviar por email para que lo imprima el propio visitante, la lectura es rápida y precisa. Entre los inconvenientes del uso de sistemas de código de barras podemos citar los siguientes: se puede copiar fácilmente, requiere una lectura “intrusiva” (debemos acercar el lector al visitante o que activamente muestre la acreditación a un sistema de lectura), tiene una capacidad limitada de almacenamiento (normalmente no supera los 12 dígitos).

Codificadores

Como mejora importante de los códigos de barras han aparecido sistemas que codifican de forma bidimensional o en 2D, dentro de estos modelos podemos hacer dos grandes grupos: los códigos bidimensionales cuya lectura se realiza de forma similar a un código de barras empleando una evolución de los mismos lectores laser (el más utilizado es el PDF 417), y una serie de códigos que están apareciendo que están diseñados para la lectura con teléfonos móviles (entre ellos están los denominados códigos BIDI y los QR-Code). La principal ventaja que aportan estos códigos con respecto a los códigos de barras es la capacidad de almacenamiento de información, así como el código de barras es capaz de almacenar el identificador de un visitante, el código bidimensional puede contener los datos del mismo, tales como dirección, nombre de la empresa, teléfono, etcétera. El principal inconveniente de este tipo de sistemas es la velocidad de lectura, es más lenta que la del tradicional código de barras, además el código bidimensional es más proclive a deteriorarse y dejar de ser leído. Uno de los usos habituales de estos códigos es el utilizarlos como contenedor de los datos del visitante para que un expositor pueda recoger esa información a través de un lector, en estos casos  imprimiremos el código en la acreditación y dotaremos a nuestros expositores de hardware y software para que puedan interpretarlo, de todas formas es frecuente ver que en estas acreditaciones también se imprime un código de barras que sirve para el control de accesos. Con respecto a los códigos BIDI o QR-Code que se están utilizando para la lectura en dispositivos móviles, nos encontramos con que la falta de estandarización provoca un uso limitado de estos sistemas, por otro lado la enorme cantidad de modelos de teléfonos móviles no hace sencillo que este tipo de codificación pueda utilizarse de forma masiva como es el caso de una feria.

 

Otro de los sistemas utilizados

Aunque en menor medida, es el que incorpora lecturas mediante tarjetas de banda magnética, a priori la única ventaja que nos aporta con respecto al código de barras es la dificultad para hacer un duplicado de una tarjeta, por lo demás es más caro de fabricar, imprimir y codificar; la lectura es más lenta y el porcentaje de fallos mayor. Similar a este sistema y con las mismas ventajas y desventajas están las tarjetas de proximidad, la diferencia radica en que en lugar de tener que pasar una banda magnética por un lector basta con aproximar la tarjeta al receptor.

En los últimos años se están utilizando sistemas basados en RFID (Identificación por Radio Frecuencia), el concepto es simple: la lectura se produce sin contacto con la acreditación.  La acreditación incorpora un pequeño chip con una antena que posibilita ser detectado por unos lectores o antenas, cada uno de estos chips lleva codificado un identificador único por visitante que es transmitido a un servidor. Aunque las ventajas parecen obvias existen una serie de puntos negativos que hay que tener en cuenta antes de la instalación de un sistema de este tipo: es un sistema caro, aparte del coste de las antenas receptoras hay que imputar un sobreprecio en cada acreditación, es por ello que no se utiliza en grandes eventos; la lecturas no son 100% precisas, según esté colocada la acreditación y los dispositivos que pueda tener alrededor existe un porcentaje de error, además el sistema no funcionará correctamente en eventos donde existan inhibidores de frecuencia por la presencia de alguna autoridad; otro de los temas que se ha discutido mucho, sobre todo en Estados Unidos, es que estos sistemas atentan contra la privacidad y libertad de movimientos del visitante, ya que podemos colocar antenas en diferentes puntos y poder obtener la ruta y ubicación de cada uno de los asistentes; aunque la lectura sea inalámbrica no reduce el personal de seguridad ya que alguien debe comprobar que la acreditación es correcta; este tipo de sistemas requiere de instalación de cableado eléctrico y de datos adicional. Podemos concluir que el RFID, a fecha de hoy, está más orientado a pequeños eventos que a grandes ferias, no obstante, y debido al rápido avance de la tecnología habrá que tenerlo muy en cuenta para los próximos años.

 

Medir a groso modo

En muchos eventos, sobre todo en los de público general, más que tener un exhaustivo control de accesos lo que interesa es medir a groso modo la afluencia al mismo, para este fin existen dispositivos que, sin llegar a ser exactos, permiten obtener información de la cantidad de público que ha accedido. Entre los diferentes elementos que encontramos en el mercado existen dispositivos de conteo que, colocados en un acceso, van sumando cada vez que un visitante entra. Funcionan con células fotoeléctricas (similares a las que hay en los ascensores para evitar el cierre de la puerta durante el acceso) que al ver interrumpida la comunicación entre el emisor y receptor acumulan una unidad más al total del conteo. Este es un sistema impreciso en la medida de que si son dos visitantes los que acceden a la vez sólo se contabilizará a uno de ellos. Tecnologías más avanzadas a la anterior permiten un conteo más preciso basándose en sistemas de visión inteligente, la idea es colocar cámaras en los puntos que nos interese controlar, las imágenes serán enviadas a un ordenador que a través de un software sea capaz de discriminar la figura humana y poder contar la cantidad de personas que se encuentran en un determinado espacio. Estos sistemas de conteo son aproximados y nos sirven para generar estadísticas muy a groso modo, tengamos en cuenta que el sistema no discrimina el acceso duplicado de los visitantes, incluso hay casos en los que el software ha confundido maletas o carros con personas.

Hologramas

Cuando el evento requiera de cierta seguridad, y debamos identificar de forma fehaciente al visitante, podemos utilizar determinados elementos que impidan la falsificación de la credencial, entre ellos podemos citar: Hologramas personalizados dentro de la acreditación, uso de fotografía impresa o escáneres de DNI y Pasaportes. Otra de las opciones que impiden la copia de las acreditaciones es la utilización de métodos Antipassback, es decir, no permitir el acceso a una credencial si antes no hemos efectuado la lectura de la salida de la misma.

Estadísticas e informes de los diferentes accesos

Sea cual fuere el sistema a utilizar lo que debemos exigirle es que disponga de una colección estándar de estadísticas e informes de los diferentes accesos, en este sentido es habitual contar con reports que nos muestren la afluencia por horas, otros que nos den información de presencia inmediata en el evento, o informes que separen los accesos por cada uno de los posibles tipos de visitantes. Es interesante que estas estadísticas estén disponibles en tiempo real y no sea necesario esperar a que termine el evento para obtenerlas.

A modo de resumen podemos decir que un sistema de control de accesos debe ser ágil y preciso, intentando incomodar lo mínimo posible al visitante, y que esté apoyado en la necesaria tecnología que permita al organizador estar liberado de procesos manuales e inexactos. Los sistemas de control de accesos deben ser vistos como herramientas que, además de restringir la entrada, reporten datos lo suficientemente construidos para que puedan ser utilizados como medidor del éxito de nuestro evento, y nos permitan preparar con una mejor precisión las siguientes ediciones.