IBERIA y la agencia del ISDE: CIMA firman un acuerdo de colaboración
Febrero el mes de Arte en Madrid, llegó y pasó dejándonos ahítos de sensaciones, en general buenas.
Publicado el 09. may, 2011 en Ferias
Escribe: CONSUELO CARDENAL
Muy buenas si contamos con la crisis, mas bien “dignas”, si tenemos en cuenta lo que siempre esperamos, ingenuamente, encontrar: Lo espectacular, lo maravilloso, lo nunca visto, lo que nos vuelva a emocionar.
Vamos: Lo que hace años no vemos, probablemente porque ya hemos visto demasiado.
ARCO, de la mano de Carlos Urroz, inteligente y buen gestor, cumplió como la feria comercial que es, sus expectativas económicas.
Usar solo dos pabellones, reducir un poco las inmensas superficies de descanso, prescindir de la moqueta,( salvo donde la solicitaron las galerías), diseño elementalmente práctico, fueron aciertos lógicos de los recortes económicos.
Para lo que se temía, la vanguardia histórica estuvo dentro de los límites aceptables, el resto de las obras, mas actuales, seleccionadas con un criterio de calidad sin demasiadas estridencias y, evidentemente, vendibles.
Galerías buenas, las de siempre, con sus apuestas seguras habituales. Podemos citar como original, aunque ya se vieron sus artistas y colecciones en PHE 09 y 10, a Gao Magee Gallery.
Resultados económicos y de visitantes, excelentes. Felicidades, Carlos.
ART MADRID, es una feria consolidada, que tiene sus fieles seguidores y va despertando el interés de instituciones y
coleccionistas. Con la enorme ventaja de un enclave privilegiado y un pabellón cómodo y bello, es siempre grata de visitar.
Apuesta por una variedad donde la mayor parte del publico encuentra algo de su agrado. Arriesga lo imprescindible para
estar dentro de lo actual. Mucha pintura, bastante escultura, poca fotografía y algunas instalaciones.
La mejor galería: Sicart,no tuvo el éxito económico que se merecía, ( lo que nos confirma que los coleccionistas que acuden a esta feria, tienden mas a las artes tradicionales y aún no han entrado en la fotografía de calidad).
Mayor numero de ventas y visitantes que el 2010.
JUST MAD, el bebé-feria, fué sin dudar el exitazo de la temporada: Llenazo constante hasta la bandera, publico variopinto donde se mezclaban los estudiantes y jóvenes de todas las tendecias estéticas con lo mas excelso de la sociedad y el coleccionismo, unidos a publico despistado que no sabía muy bien lo que había allí. Galeristas asombrosamente cercanos, explicaban a diestro y siniestro la filosofía del material expuesto. Emocionaba ver a Rafael Pereza Hernando narrar sin descanso la relación entre las obras autobiográficas de sus tres artistas, consiguiendo que la instalación cobrara sentido y se mereciera otra revisión para apreciar cada detalle. Valiente la instalación de Sicart, interesante la obra de Sergio Belinchón en Invaliden I y exitosa como siempre, Blanca Berlín, con ventas excelentes. La generalidad de las galerías vendió mucho (¡y en los tiempos que corren!).
La zona dedicada a charlas con productores y plataformas de recursos, resultó escasa por el interés suscitado y no hubo un sitio libre en toda la feria.
En resumen: Una alegre, divertida e interesante feria, con excelentes resultados económicos.
MADRID DEARTE, consiguió algo insólito: Trasladarnos por un túnel del tiempo a una feria de provincias del siglo pasado, “mona”, aburrida, y un poco agobiante a pesar del poco publico asistente. El local no acompaña y la calidad general, de una insulsa mediocridad, tampoco. Claro, que hay alguna obra buena: Sería para cerrar la feria si no la hubiera, pero tan pocas que no merecen el esfuerzo de la visita. De ventas, mejor no indagar.
Y aunque con los cuerpos algo maltrechos por el ajetreo, los aficionados al Arte han quedado suficientemente satisfechos, van acostumbrándose a la “movida artística” de febrero y esperan que se repita anualmente. Cubre todos los gustos.




















