Girona will host the 25th Congress for Spain’s PCO in February
“Hacéte amigo del juez y no le des motivo de que quejarse. Siempre es bueno tener palenque* dónde rascarse”
Publicado el 19. abr, 2010 en Editorial
José Hernandez en su libro
“Martín Fierro”
* Palenque: tronco de madera dura enterrado en el suelo, dónde el gaucho ataba a su caballo. En el palenque, el caballo aburrido por la espera. solía rascarse el pescuezo calmadamente.
El hombre de campo resulta sabio en sus dichos y sentencias. Su escasa cultura siempre tuvo un razonamiento lleno de soledad y sabiduría natural plasmado maravillosamente en la sentencia que titula estas líneas.
Retomamos un tema gastado en conversaciones y consultas oportunamente recibidas, y tratado en varias ocasiones desde estas mismas páginas: los concursos públicos y los criterios de adjudicación.
Resulta complejo y espinoso escribir generalidades cuando, la industria ferial y de congresos que participa en ellos, se sabe al dedillo todas y cada una de las trampas legales que se utilizan en las adjudicaciones, por haber “hay concursos hechos a medida”. O se pueden utilizar otros más “elaborados” que siempre acaban dando sus frutos. Es la codicia de la condición humana.
En plena “Berlusconización a la española”, asistimos, casi diariamente, impávidos e impotentes a un carrusel “delictivo” de enchufismo, amiguismo, y de prescriptores políticos en activo o retirados, que actúan “legalmente” con total impunidad.
Dentro de un verdadero carrusel de situaciones tenemos algunas “perlas” verdaderamente notables.
Señalamos a continuación dos cuestiones básicas de cualquier llamado a concurso.
I – ¿Se deben modificar las normas sobre
quienes pueden presentarse a un concurso?
He aquí el verdadero Quid de la cuestión, que de alguna forma, convendría dejar plenamente establecido ante un llamado a concurso.
En determinados montantes económicos, son contadas las empresas que pueden hacerse cargo del cien por cien de un proyecto+realización, dentro o fuera del país. No es cuestión de privilegios, se trata de evitar con ello la aparición de “empresas fantasmas”, “arquitectos y estudios de diseño” (sin ningún tipo de antecedentes), agencias de publicidad, etc., como adjudicatarios regionales, autonómicos o nacionales que terminan subcontratando el trabajo a uno o varios de sus propios competidores en los concursos. Es el “todo vale” léase: cualquiera es libre de participar en un concurso público, siempre y cuando acredite un mínimo de condiciones. Todo esto, debe por lo menos reglamentarse, lo existente es obsoleto y demasiado laxo.
No se mal interprete cuando decimos “arquitectos y estudios de diseño” nos referimos a “esos inefables enchufados que sorpresivamente se llevan las adjudicaciones”. Por qué, estudios de diseño y arquitectos los hay y de probada capacidad, no solamente en el diseño, sino también en la realización a través de proveedores de dilatada experiencia y calidad en su trabajo.
II – Apertura de ofertas con total transparencia
Las aperturas de ofertas deben ser presenciadas por todas las empresas participantes. Allí el Comité de Licitaciones o como se llame, tras revisar el matasellos de horario de entrada (fijado en el pliego de condiciones) de cada oferente, se procederá a la apertura, asignando un número a cada concursante y dependiendo del tipo de concurso: precio, diseño, subasta, etc. Irá apuntando en el Acta de Apertura los montos de cada presentación correlativamente hasta el final. Se abrirán los sobres con toda la documentación aportada: racionales, memorias, calidades, cuantificación parcial de costes, mejoras, etc.
A esa documentación tendrán acceso directo todas las empresas participantes en el concurso. En la parte gráfica se dispondrán de suficiente medios técnicos así cada uno podrá visiualizar el trabajo de la competencia, establecer comparaciones y hasta impugnar el proyecto ganador si no cumple con determinados requisitos exigidos en el pliego.
La adjudicación no se producirá durante el acto de apertura ya que por razones obvias, resultará necesario estudiar todos los aspectos técnicos y de viabilidad de cada proyecto.
Esta sencilla fórmula, por lo menos, permitirá una mayor transparencia a las empresas participantes, ya que podrán revisar la documentación aportada
comprobando aciertos y errores de su propio trabajo con respecto a sus competidores.
Hemos hecho hincapié en solo dos aspectos
Resulta obvio que existen infinidad de cuestiones que darían lugar a un largísimo y esclarecedor editorial, algunos ya los hemos tratado, otros están en la memoria del ordenador, aguardando el momento oportuno.







